De acuerdo a la Real Academia Española, una página web es “un documento o información electrónica capaz de contener texto, sonido, video, programas, enlaces, imágenes, y muchas otras cosas, adaptada para la World Wide Web y puede ser accedida mediante un navegador”. Las páginas web pueden estar almacenadas en un equipo local o en un servidor web remoto.

En pocas palabras, una página web es nuestra ventana al mundo del internet. Por medio de ellas, muchas compañías, escuelas, grupos, comunidades, juegos, etc. se dan a conocer y suben su contenido. Este contenido puede ser lo que sea, como ya se ha mencionado anteriormente. Suena espectacular. Un sueño hecho realidad, que estés al alcance de alguien en Singapur cuando estás en México.

Creas tu contenido, diseñas tu página, les cuentas a todos y la lanzas al mundo.

Es así como la pesadilla empieza…

El primer problema que nadie prevé al momento de crear una página web es quién la va a administrar. Hoy en día existen ya licenciaturas, carreras, incluso maestrías de community manager. ¿Qué es esto? Son aquellas personas encargadas de administrar las redes sociales, las web incluidas. Muchas personas creen que es un trabajo sencillo y que se puede hacer en 15 minutos. La realidad es que manejar una página web consume tiempo, se requiere de creatividad y paciencia, mucha paciencia.

No puedes iniciar sesión, no puedes cargar materias, no puedes subir contenido nuevo, no, no, no. Una página web termina siendo un dolor de cabeza constante. Falla tras falla. Entre más avanzados en la tecnología, más dificultades encontramos para poder manejarla. Irónico. Ocurre en páginas que contratan a un servidor remoto (como nuestra hermosa página) o en páginas con servidor local. Un día todo es maravilloso y al día siguiente nadie puede entrar a tu página porque se cayó el servidor. No importa qué tan rápido quieras resolverlo, nunca se va a resolver rápido.

Al final del día, no importa cuántas veces se muera el servidor y cuántas veces tengas que cambiar, sabes que lo importante es que la página siga en pie. Crear el contenido y servir a todas aquellas personas que utilizan tu página, ellos son la esencia de la página. Sin el público no hay show, entonces ellos mantienen viva la página. A pesar de que sean un dolor de cabeza, terminan uniendo al mundo con su contenido.

Sobre El Autor

Arquitecta |Fotógrafa de día |Gamer de noche |Escritora en el intermedio |México

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