¿Quién no recuerda a los famosos tamagotchis? Aquellos juguetes que parecían un huevo con un pequeño animalito al que tenías que cuidar, alimentar, bañar y jugar con él. Tal vez este sea el ejemplo más claro de una mascota digital. Sin embargo, desde 1995 cuando la compañía PF Magic lanzó al mercado la franquicia de Petz, el concepto mascota digital se volvió un tema bastante popular.

En pocas palabras, son aquellos juegos que funcionan para pasar el rato y mantenerte distraído. Algunas aplicaciones, como la de Cthulhu Virtual Pet traen unos cuantos juegos para que tu mascota y tú puedan pasar un buen rato. Existen, igualmente, aquellas páginas webs como Neopets donde “adoptas” a tu mascota. Mientras vas jugando con ella vas ganando puntos que eventualmente puedes cambiar por recompensas.

Aunque no se consideran mascotas “digitales”, también están los Poo-chi y los Furbys. Nos entreteníamos horas jugando con aquellos animalito robóticos. Hoy en día, la tecnología ha ayudado a la mejora en la calidad de los juguetes de este tipo. Ahora ya hay perros que persiguen la pelota o incluso hablan contigo.

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¿Qué uso se podría tener de todo esto? ¿Por qué tener animales virtuales y no uno de carne y hueso? Podría ser por simple diversión, curiosidad y entretenimiento. Algunas personas resultan ser alérgicas y tal vez esta es la única oportunidad que tienen de sentir lo que es tener una mascota.  Muchas veces son un entrenamiento para los pequeños, para que sepan la responsabilidad de cuidar a otro ser “vivo”.

La realidad es que nada puede sustituir o se puede comparar con la sonrisa de un perro o el ronroneo de un gato cuando su dueño vuelve a casa. La era digital no está rebasando pero ciertas cosas se mantendrán igual. Tal vez en un futuro las mascotas digitales sirvan de estímulo para niños con alergias o alguna enfermedad, incluso apoyen a las mascotas reales en misiones peligrosas como los perros policías. Mientras esperamos eso, podemos disfrutar de nuestra aplicación y nuestro celular hasta que se acabe nuestra batería.

Mi tamagotchi personal que no se queda sin batería.

 

Sobre El Autor

Arquitecta |Fotógrafa de día |Gamer de noche |Escritora en el intermedio |México

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